{"id":5705,"date":"2017-11-28T00:00:47","date_gmt":"2017-11-27T23:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/?p=5705"},"modified":"2020-03-26T13:33:35","modified_gmt":"2020-03-26T12:33:35","slug":"sonido-diegetico-extradiegetico-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/cine-y-tv\/sonido-diegetico-extradiegetico-i\/","title":{"rendered":"Sonido dieg\u00e9tico y extradieg\u00e9tico (I)"},"content":{"rendered":"\n<p>En narraci\u00f3n audiovisual, el sonido puede analizarse en dos categor\u00edas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>dieg\u00e9tico<\/strong><\/li><li><strong>no dieg\u00e9tico o extradieg\u00e9tico<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Hablamos de <strong>sonido dieg\u00e9tico<\/strong> cuando la fuente de <strong>sonido se halla en el espacio f\u00edlmico<\/strong>, es decir, <strong>pertenece a la historia<\/strong>. La principal exigencia del sonido dieg\u00e9tico es la de ser realista y coherente con el espacio dram\u00e1tico. La voz de los personajes, la m\u00fasica de una radio, el sonido de una puerta, etc. son sonidos dieg\u00e9ticos. En cambio, el <strong>sonido no dieg\u00e9tico no pertenece al espacio f\u00edmico<\/strong>, es decir, no concierne a la historia. La banda sonora y la voz de un narrador son claros ejemplos de sonido no dieg\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, el sonido dieg\u00e9tico es aquel sonido que perciben los personajes; y el no dieg\u00e9tico es aquel que no es percibido. Sin embargo, seg\u00fan Chion, existe el <strong>sonido dieg\u00e9tico subjetivo<\/strong> que corresponde a lo que imaginan y oyen interiormente los personajes, es la <strong>voz interior<\/strong>. Debemos entender que, aunque no es percibido por el resto de personajes, s\u00ed que lo es por el personaje que piensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el sonido extradieg\u00e9tico suele utilizarse como recurso dram\u00e1tico, algunos directores como <strong>Gus Van Sant utilizan<\/strong> justamente el <strong>sonido dieg\u00e9tico para acentuar el dramatismo<\/strong> y la tensi\u00f3n. Un claro ejemplo es el <strong><em>Elephant<\/em> (2003),<\/strong> donde el sonido dieg\u00e9tico domina todo el relato. Incluso, el momento anterior a la matanza, la m\u00fasica que escuchamos proviene del piano de uno de los personajes principales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"1080\" height=\"810\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/F5YNsoh1L6M?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"autoplay; encrypted-media\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>No olvidemos tampoco a uno de los directores europeos m\u00e1s controvertidos, <strong>Lars von Trier<\/strong>. En su film <strong><em>Los idiotas<\/em> (1998)<\/strong>, y en coherencia con las \u00abnormas\u00bb establecidas en Dogma 95, el sonido dieg\u00e9tico tiene una enorme importancia. Por una parte, este sonido <strong>acent\u00faa el realismo<\/strong> de la historia -de nuevo en consonancia con Dogma 95-; por otra parte, subraya <strong>el dramatismo<\/strong> del relato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sonido dieg\u00e9tico es aquel que la fuente de sonido se halla en el espacio f\u00edlmico. En cambio, el sonido no dieg\u00e9tico no pertenece a la historia. <\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":5712,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,949],"tags":[1233,1403,1225,1220,1964],"class_list":["post-5705","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine-y-tv","category-sonido","tag-cine","tag-curso-sonido","tag-direccion","tag-formacion-audiovisual","tag-sonido-para-audiovisuales"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5705"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11676,"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5705\/revisions\/11676"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5712"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cpaonline.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}